martes, 31 de julio de 2007

No se como explicar el frio que recorre mi cuerpo, el panico, la desesperacion que se siente ante esta situacion...

Hace dos meses llevo guardando un secreto que no me deja dormir, respirar, comer, vivir...

hace dos meses crece y crece en mi vientre una pequeña vida, algo que surgio de mi, que nacera de mi, vivira de mi... todo en esta pequeña criatura depende de mi...

me aterra la reaccion de los demas, mi propia reaccion...

viernes, 6 de julio de 2007

Quiero


Quiero que me mires, quiero que te acerques, quiero que me toques, quiero que me abraces y me apretes fuerte contra tu cuerpo, quiero que me beses hasta sentir dolor en mis labios, quiero que me tomes de la mano, y me lleves a la cama, quiero que me saques la ropa con pasion, quiero que me tomes entre tus brazos, quiero que tus caricias sean suaves, que tus besos recorran todo mi cuerpo, lentamente, hasta que me hagas enloquecer, quiero que te acuestes sobre mi, y me digas que me amas al oido, quiero sentir tu hálito viril, quiero que mis ojos se reflejen en tus ojos, quiero sentir que soy la unica, quiero perderme en tu mirada, en tu cuerpo, en tus besos, quiero que me hagas el amor........

martes, 3 de julio de 2007

Historia de Juan Pablo Castel









Bastará decir que soy Juan Pablo Castel, el pintor que mató a María Iribarne; supongo que el proceso está en el recuerdo de todos y que no se necesitan mayores explicaciones sobre mi persona.
Aunque ni el diablo sabe qué es l
o que ha de recordar la gente, ni por qué. En realidad, siempre he pensado que no hay memoria colectiva, lo que quizá sea una forma de defensa de la especie humana. La frase "todo tiempo pasado fue mejor" no indica que antes sucedieran menos cosas malas, sino que —felizmente— la gente las echa en el olvido. Desde luego, semejante frase no tiene validez universal; yo, por ejemplo, me caracterizo por recordar preferentemente los hechos malos y, así, casi podría decir que "todo tiempo pasado fue peor", si no fuera porque el presente me parece tan horrible como el pasado; recuerdo tantas calamidades, tantos rostros cínicos y crueles, tantas malas acciones, que la memoria es para mí como la temerosa luz que alumbra un sórdido museo de la vergüenza. ¡Cuántas veces he quedado aplastado durante horas, en un rincón oscuro del taller, después de leer una noticia en la sección policial! Pero la verdad es que no siempre lo más vergonzoso de la raza humana aparece allí; hasta cierto punto, los criminales son gente más limpia, más inofensiva; esta afirmación no la hago porque yo mismo haya matado a un ser humano: es una honesta y profunda convicción. ¿Un individuo es pernicioso? Pues se lo liquida y se acabó. Eso es lo que yo llamo una buena acción. Piensen cuánto peor es para la sociedad que ese individuo siga destilando su veneno y que en vez de eliminarlo se quiera contrarrestar su acción recurriendo a anónimos, maledicencia y otras bajezas semejantes. En lo que a mí se refiere, debo confesar que ahora lamento no haber aprovechado mejor el tiempo de mi libertad, liquidando a seis o siete tipos que conozco.
Que el mundo es horrible, es una verdad que no necesita demostración. Bastaría un hecho para probarlo, en todo caso: en un campo de concentración un ex pianista se quejó de hambre y entonces lo obligaron a comerse una rata, pero viva.
No es de eso, sin embargo, de lo que quiero hablar ahora; ya diré más adelante, si hay ocasión, algo más sobre este asunto de la rata................................