miércoles, 28 de mayo de 2008

Inventario cotidiano





Hoy vi una mirada consumida por los años y por el dolor. Habia tanta soledad en esa mirada. Se parecia a la mia. Me contraje ante esa mirada y nos consolamos juntas. Por un momento salió un destello de alivio, un brillo inusitado que me emocionó, y luego desapareció.

Hoy tuve una idea que nació muerta, porque no nacio del corazon, igual que ayer. Y mi corazón se contrajo. Lloró de angustia, latió de prisa porque me decia que era ese su destino. Estaba condenado a la infertilidad. Pero le dije que seguiriamos intentandolo.

Hoy tuve una alucinacion. Era de las inverosímiles, y me dio miedo, porque era real.
Estabas tú junto a mi, y te convertias en piedra. Con el tiempo, en polvo. Y yo, sin poder hablar. De pronto me quede sin habla. De mi no salian sonidos, y yo tambien fui piedra.
Y tuve miedo.

Hoy me ire a dormir al infierno. Solo espero no tener pesadillas. La ultima vez que fui, dormi mal. ¿Que si quiero que me acompañes? No, gracias. Se llegar. Se toma el autobús de las 12:00, y te llevan ángeles. Son muy cordiales, te sirven chocolate caliente. Y no te preocupes, mañana regreso temprano. Hay muchas miradas que esperan por mi. Y debo seguir creando ideas, o si no el corazon va a jubilar por depresion, ya me lo dijo. Supongo que tiene razon, tiene derecho a jubilar por problemas de salud. Te llamo cuando llegue.