
No puedo resumir todo en una palabra.
Pero estoy esperándote, como tú a mi.
Estoy pensándote y deseándote una vez más.
Queriendo sin querer ir más allá.
No creo que las palabras basten.
A veces sobran y estorban, y faltan.
Es el dilema del ser. Nuestro dilema, de nuestra pequeña humanidad.
Hoy, no hay impersonalidad.


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